Una luz nace y crece en el sur,
Brilla con mayor intensidad que Dios,
Libra de miedo, hace de virtud
A un ser chiflado atado a su temor.
De su mano cuelga una cadena,
Sus ojos siguen aquella bella luz
Que marcha por los campos de avena,
Infinitamente libres del sur.
Y ¿Qué será de mí?
Si se extingue la luz
¿Quién podrá brillar?
Con tanta virtud
La luz no tiene nombre
Y no sabe cuanto brilla,
Quien puede verla es solo un hombre
Que vive atado a su propia pesadilla.
Se refleja en los estanques
Pero ella no lo nota,
Quizá no tenga vida
Ni exista en lo salvaje.
Y ¿Qué será de mí?
Si no existe tal luz
¿Quién brillará así?
Con tanta virtud
A lo largo en el sur
Se extiende un gran espejo
Que se mueve velozmente
Reflejando a un hombre viejo.
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